Este blog nace con el propósito de dar salida a dos cosas.
Una más sencilla que la otra.
La primera es dar voz a mi amor por la Literatura, que considero la más fácil.
La otra es intentar hacerlo desde mi perspectiva, que es, o yo considero, feminista. Pero no es tan solo dar voz a este factor, es hacer más visibles también la desigualdad campante, al desprecio y la desconsideración viscerales hacia la mujer, la dictadura hacia su apariencia, ese sentimiento como de propiedad privada que la rodea en cada esfera social.
A qué viene el título.
Pues viene a que hoy mismo leía que únicamente un 20% de las personas premiadas en certámenes literarios son mujeres. Viene a que lo anterior es una ínfima manifestación del problema, de una dimensión tan enorme que parece que la va a devorar a una.
Viene a que durante todos los años de colegio y universidad, ni una sola vez se me habló del Feminismo o de los problemas que acarreaba el machismo en la sociedad. Y el silencio a veces retumba mucho más que muchos gritos.
Elijo a Virginia Woolf como un ejemplo más de todos los que podrían representar la realidad de la que pretendo hablar. Virginia, que abordó el problema del machismo en obras como La Señora Dalloway o Una habitación propia y que forma parte de un grupo amplísimo de mujeres como Sor Juana Inés de la Cruz o Jane Austen.
Lo anterior no quiere decir que no tenga en cuenta las obras de hombres que abordaron el mismo problema, aunque fuese un poco de pasada, como pudieron ser Roberto Bolaño o Forster.
(via thebeatlesordie)
(via berlinmeineliebe)
(via johnny-lennon)
(via carelessly)
(via carelessly)
(via sehweisen)